seguridad-digital.png, 0 kB
PORTAL arrow ARTÍCULOS arrow Varios arrow Sobre el alineamiento de las TICs y el negocio
SECCIONES
PORTAL
ARTÍCULOS
NOTICIAS
TUTORIALES
SERVICIOS
ENLACES
COLABORADORES
CONTRIBUIR
ACERCA DE...
LOGIN





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
RELACIONADOS
ESTADÍSTICAS
Usuarios: 620
Noticias: 215
Enlaces: 35
Visitantes: 1176172
ACTIVIDAD
Hay 8 invitados en línea
Sobre el alineamiento de las TICs y el negocio | Imprimir |  E-Mail
Calificación del usuario: / 8
MaloBueno 
Escrito por ozeki   
Wednesday, 28 de March de 2007

En este artículo se pretende profundizar en las implicaciones que existen detrás una de las frases más utilizadas por los consultores tecnológicos en estos tiempos. A menudo se habla del "alineamiento de las TICs y el negocio". Cuando hablamos de alinear las TICs (Tecnologías de la Información y Comunicaciones) y el negocio lo que realmente se está planteando es optimizar el uso de los recursos tecnológicos para mantener o incrementar los beneficios de la empresa.

Dependiendo de la estructura, el sector y el tamaño de la empresa, dicho alineamiento se podrá conseguir con mayor o menor esfuerzo, pero es importante tener en cuenta que para alcanzarlo no existen soluciones ni productos milagrosos ya que lo que realmente subyace bajo esta estrategia es la creación de una cultura de empresa que tiene por finalidad encontrar las mejores tecnologías que permitan desarrollar de forma eficaz y eficiente los procesos de negocio de la empresa.

Cuando hablamos de "mantener" o "incrementar" cierto nivel de beneficio a través de optimizar el uso de las tecnologías de la información también estamos hablando de toma de decisiones y de la aceptación de ciertos niveles de riesgo a la hora de implantar determinadas tecnologías en los procesos de negocio.

Generalmente para alcanzar este alineamineto entre negocio y TICs las empresas atraviesan diferentes etapas de madurez, en la siguiente figura, obtenida a través de un análisis de la situación de diferentes empresas, se pueden ver de forma orientativa estas etapas.




Si analizamos cada etapa por separado, se pueden identificar de forma clara elementos y patrones característicos:

  • Etapa de caos

Esta etapa suele estar dominada por la falta de recursos, el desconocimiento o la falta de criterio. No existe ningún tipo de métrica ni control y predomina el caos sobre los sistemas de información. No se perciben los riesgos.

  • Etapa reactiva

En esta etapa existe cierto conocimiento de los activos, se ha realizado un inventario, se han identificado las áreas problemáticas y se dedican recursos a solucionar los problemas. Se resuelven incidencias pero no se previenen. Existen numerosas trazas y LOGs pero no se consultan. Los riesgos son gestionados pero a menudo demasiado tarde, lo cual puede llegar a poner en peligro el negocio.

  • Etapa proactiva

A través de la clasificación de activos, establecimiento de métricas, automatización, detección de patrones y correlación de eventos se consigue modelar el comportamiento de los sistemas y se puede llegar a predecir en cierto grado su comportamiento y planificar acciones de mejora. Se conocen los riesgos y se pueden llevar a cabo acciones preventivas.

  • Etapa de servicio

La etapa de servicio esta centrada en el aseguramiento de la calidad, para ello se establecen SLAs (Service Level Agreements) o acuerdos de nivel de servicio con el fin de garantizar ciertos niveles de comportamiento en los sistemas. Es común encontrar normativas ISO y estándares que tratan de mantener estos niveles de calidad. La implantación de sistemas de mejora continua permite ajustar los niveles de servicio en el tiempo. Una vez identificados los riesgos se ponen los medios para minimizarlos o evitarlos con el fin de mantener el servicio. Es habitual encontrar modelos, procedimientos y guías de buenas prácticas.

  • Etapa de valor

Esta última etapa está caracterizada por el auténtico alineamiento de la tecnología y el negocio, una vez alcanzado este nivel de madurez se puede empezar a plantear la búsqueda del valor añadido que pueden aportar las tecnologías. Solo tras alcanzar un nivel razonable de conocimiento del negocio y las tecnologías implicadas en garantizar su funcionamiento podemos evaluar si realmente las tecnologías son las adecuadas para mantener o incrementar los beneficios en la empresa. En esta etapa se pueden tomar decisiones relativas a los riesgos que la empresa está dispuesta a asumir encontrando el equilibrio entre seguridad, funcionalidad, eficiencia y negocio.



Como conclusión podemos decir que teniendo en cuenta estas cinco etapas es relativamente sencillo evaluar el grado de madurez tecnológica de las empresas. A medida que las empresas van creciendo es lógico que progresen en la curva ilustrada en la figura aunque en la práctica la estadística nos dice que son pocas las que consiguen superar la etapa reactiva.


Fuente: estudios realizados por la empresa nesys-st 

Comentarios
Añadir nuevoBuscarRSS
Escribir comentario
Nombre:
Website:
Título:
 
 
Security Image
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved.

 
Seguridad Digital - Licencia CC v2.5